Saltar apartados

Act in defense of the Humanities

FACULTY OF PHILOSOPHY AND LETTERS OF THE UNIVERSITY OF ALICANTE 12/12/2012

Cartel acto defensa Humanidades

This page sets out the texts and the writings of support to "Act in Defence of the Humanities", which was held on 12/12/2012 in the Aula Magna of the Faculty of philosophy and letters of the University of Alicante.

This initiative in defence of the classical languages and Humanities, proposed by the Sociedad Española de Estudios clásicos, has been organized and coordinated by the Areas of classical philology (Latin and Greek) of our faculty and the Dean's Office.

Carta de adhesión y colaboración del Archivo Histórico Provincial de Alicante

Queremos felicitar al equipo decanal por el hermoso acto que se ha efectuado esta mañana en su Facultad, en defensa de las humanidades. Al mismo tiempo queremos también dejar constancia de nuestra adhesión al mismo.
Nuestra más cordial felicitación y nuestro apoyo.
Consuelo Poveda Poveda (Directora del Archivo Histórico Provincial)
María del Olmo Ibáñez (Técnico del Archivo Histórico Provincial)

Aunque la existencia de los archivos se remonta al origen de nuestra civilización en Mesopotamia, la historia de la palabra archivo tiene su nacimiento en la Atenas, gobernada por el rey Codros, que fue invadida por los dorios. Narra la literatura clásica que el oráculo de Delfos había vaticinado que la victoria solo sería posible si el rey caía en el combate. Codros, conocedor del terrible vaticinio se expuso en la batalla hasta que los dorios lo mataron. Ante la heroicidad de su rey los atenienses convinieron que no había nadie que pudiera suceder a Codros como rey y decidieron nombrar a un magistrado civil en su lugar, que recibió el nombre de arkhon, arconte en español. El edificio que albergó al arconte era el arkheion, y el conjunto de los documentos públicos que este producía se llamaba ta arkheia, en latín archivan.), heredado por el español como archivo.
Pero más allá del belio relato, una parte muy voluminosa del patrimonio documental español que custodiamos los archiveros está escrita en latín, desde nuestra condición de conservadores de la memoria y de la historia, consideramos que la desaparición del estudio de las lenguas clásicas en nuestras universidades, condenaría al silencio a ese fragmento de la historia que ahora duerme tranquila en las estanterías de nuestros depósitos.

Carta de agradecimiento de la Sociedad Española de Estudios Clásicos

En nombre de la Sociedad Española de Estudios Clásicos deseo transmitir a todos los miembros de la Comunidad Universitaria de la Facultad de Filosofía y Letras el agradecimiento por la calurosa y entusiasta acogida que se le ha proporcionado a la iniciativa cursada desde nuestra Sociedad, por medio de las Áreas de Filología Griega y Filología Latina de dicha Facultad. Gracias a todos los presentes, y gracias a los ausentes que nos han hecho llegar su apoyo a la vez que su desazón por no haber podido acompañar la lectura de textos en griego, latín, castellano, catalán, francés, inglés, alemán, italiano, rumano, etc. que se han alzado en el Aula Magna en defensa de nuestros estudios de Humanidades.
Un fuerte abrazo y gracias a todos,
Juan Fco. Mesa Sanz
Presidente
Sociedad Española de Estudios Clásicos - Alicante
http://www.seecalicante.org/

Quinto Horacio Flaco, Carmina I, 11  (Read by Mª Carmen Puche)

Tu ne quaesieris (scire nefas) quem mihi, quem tibi
finem di dederint, Leuconoe, nec Babylonios
temptaris numeros. Vt melius quicquid erit pati,
seu pluris hiemes seu tribuit Iuppiter ultimam,
quae nunc oppositis debilitat pumicibus mare               5
Tyrrhenum, sapias, uina liques et spatio breui
spem longam reseces. Dum loquimur, fugerit inuida
aetas: carpe diem, quam minimum credula postero.

“Tú no preguntes -¡pecado saberlo!- qué fin a mí,
cuál a ti dieron los dioses, Leucónoe, ni las babilonias
cábalas consultes. ¡Cuánto mejor soportar lo que venga,
ya si muchos inviernos nos ha concedido Júpiter o si es
el último éste que ahora deja sin fuerzas al mar
Tirreno batiéndolo contra los escollos que se le enfrentan!
Sé sabia, filtra el vino y, siendo breve la vida,
corta la esperanza larga. Mientras estamos hablando,
habrá escapado envidiosa la edad: aprovecha el día,
fiando lo menos posible en el que ha de venir.”

Marco Tulio Cicerón, Pro Archia poeta, 14 (Read by Sally Witdouck)

Sed pleni omnes sunt libri, plenae sapientium voces,
plena exemplorum vetustas: quae iacerent in tenebris omnia,
nisi litterarum lumen accederet. Quam multas nobis imagines
-non solum ad intuendum, verum etiam ad imitandum-
fortissimorum virorum expressas scriptores et Graeci et
Latini reliquerunt! Quas ego mihi semper in administranda
re publica proponens animum et mentem meam ipsa cognitatione
hominum excellentium conformabam.

“Pero llenos están los libros, llenos los consejos de los sabios,
y llena la antigüedad, de estos ejemplos: todo lo cual permanecería
en las tinieblas si no aportara su luz la antorcha de la literatura.
¡Cuantísimas biografías de grandes personajes nos dejaron los
escritores griegos y latinos magistralmente trazadas, no sólo
como ejemplos dignos de contemplar, sino también de imitar!
 Son ellas las que yo tenía a la vista durante el desempeño
de mis funciones públicas y moldeaba mis sentimientos e ideas
precisamente con la meditación de los hombres más sobresalientes”.

Virgilio, Eneida IV 522-533. Trad. Echave-Sustaeta (Read by Javier Fresnillo)

Ed. Jacques Perret.
Nox erat et placidum carpebant fessa soporem
corpora per terras, silvaequ’ et saeva quierant
aequora, cum medio volvuntur sidera lapsu,                            525
cum tacet omnis ager, pecudes pictaeque volucres,
quaeque lacus late liquidos quaequ’ aspera dumis
rura tenent, somno positae sub nocte silenti.
[lenibant curas et cord’ oblita laborum.]
at non infelix animi Phoenissa, nequ’ umquam                         530
solvitur in somnos oculisv’ aut pectore noctem
accipit: ingeminant curae rursusque resurgens
saevit amor magnoqu’ irarum fluctuat aestu.

Era de noche. Los cansados cuerpos disfrutaban la dulzura del sueño
sobre el haz de la tierra. Ya los bosques y el iracundo mar yacían sumidos
en reposo. Era la hora en que median su carrera los astros en su giro por el cielo;
cuando enmudece todo el campo, bestias y aves de pintado plumaje,
cuantos pueblan en todo el derredor los lagos límpidos, cuantos habitan los
ásperos brenales, entregados en el silencio de la noche al sueño
[mitigaban sus cuidados y daban al olvido sus afanes.]
No el alma infortunada de la reina fenicia. Ni un instante
se rinde al sueño ni los ojos ni el corazón le embebe
la noche. Se le doblan los pesares
y renace su amor y se embravece y se encrespa en un mar de ira.

Himno a Afrodita, Safo -Poemas y testimonios, edición de Aurora Luque- (Read by Berta Echániz)

Inmortal Afrodita de polícromo trono,
hija de Zeus que enredas con astucias, te imploro,
no domines con penas y torturas,
soberana, mi pecho;

mas ven aquí, si es que otras veces antes,
cuando llegó a tu oído mi voz desde lo lejos,
te pusiste a escuchar y, dejando la casa
de tu padre, viniste,

uncido el carro de oro. Veloces te traían
los hermosos gorriones hacia la tierra oscura
con un fuerte batir de alas desde el cielo,
atravesando el éter:

de inmediato llegaron. Tú, feliz,
con la sonrisa abierta en tu rostro inmortal,
preguntabas qué sufro nuevamente, y por qué
nuevamente te invoco

y qué anhelo ante todo alcanzar en mi pecho
enloquecido: ¿A quién seduzco ahora
y llevo a tu pasión? ¿Quién es, oh, Safo,
la que te perjudica?

Porque si hoy te rehúye, pronto habrá de buscarte;
si regalos no acepta, en cambio los dará,
y si no siente amor, pronto tendrá que amarte
aunque no quiera ella.

Ven a mí también hoy, líbrame de desvelos
rigurosos y todo cuanto anhela
mi corazón cumplir, cúmplelo y sé tú misma
mi aliada en esta lucha.

Fahrenheit 451, Ray Bradbury, 1953 (Read by Sonia Gutiérrez)

“Los años de Universidad se acortan, la disciplina se relaja, la Filosofía, la Historia y el
lenguaje se abandonan, el idioma y su pronunciación son gradualmente descuidados.
Por último, casi completamente ignorados. La vida es inmediata, el empleo cuenta, el
placer lo domina todo después del trabajo. ¿Por qué aprender algo, excepto apretar
botones, enchufar conmutadores, encajar tornillos y tuercas?"

“¿Qué es más fácil de explicar y más lógico? Como las universidades producían más
corredores, saltadores, boxeadores, aviadores y nadadores, en vez de profesores,
críticos, sabios y creadores, la palabra "intelectual", claro está, se convirtió en el
insulto que merecía ser.”

“Un libro es un arma cargada en la casa de al lado. Quémalo. Quita el proyectil del
arma. Domina la mente del hombre. ¿Quién sabe cuál podría ser el objetivo del
hombre que leyese mucho?”
 
Adiós a la Universidad. El eclipse de las Humanidades, Jordi Llovet -Catedrático emérito de Teoría de la Literatura de la Universidad de Barcelona-. Barcelona: Galaxia Gutenberg (Read by Susana Pastor)

"El legado literario, artístico y científico de Occidente -desde Egipto y Mesopotamia hasta el siglo XX, pasando en especial por la aportación de Grecia, Roma, el Humanismo y el Siglo de las Luces- es un legado perfectamente válido que puede aún proporcionar mucha ilustración a las personas que se hallan inmersas en el mundo de la educación, en cualquiera de sus etapas. De la misma manera que existen teorías contemporáneas sobre las cosas más variopintas que reciben su luz de épocas muy pretéritas -la estructura del átomo, por ejemplo, para conectar ahora el siglo XX con Demócrito-, asimismo existen teorías de la antigüedad que jamás podrán se refutadas. El principio de Arquímedes tiene tanta validez hoy como en el siglo III a.C.; la cosmología de Galileo y de Copérnico resulta tan irrefutable hoy como en el tiempo de los Tolomeos, quienes ya la habían intuido. Asimismo, la concepción vastísima de la paideia griega o de la educación urbana de los romanos -en la que van del brazo el lenguaje, la pedagogía, la ciudad y una cierta idea de civilización- por no hablar del ideal humanista que vincula palabra, realidad y costumbres, posee aún toda la vigencia, por no decir urgencia, que nos podamos figurar".
(pp.352-3)

El Herido, Miguel Hernández, El hombre acecha,1938-39 (Read by Jorge Olcina)

II
Para la libertad sangro, lucho, pervivo.
Para la libertad, mis ojos y mis manos,
como un árbol carnal, generoso y cautivo,
doy a los cirujanos.

Para la libertad siento más corazones
que arenas en mi pecho: dan espumas mis venas,
y entro en los hospitales, y entro en los algodones
como en las azucenas.

Para la libertad me desprendo a balazos
de los que han revolcado su estatua por el lodo.
Y me desprendo a golpes de mis pies, de mis brazos,
de mi casa, de todo.

Porque donde unas cuencas vacías amanezcan,
ella pondrá dos piedras de futura mirada
y hará que nuevos brazos y nuevas piernas crezcan
en la carne talada.

Retoñarán aladas de savia sin otoño
reliquias de mi cuerpo que pierdo en cada herida.
Porque soy como el árbol talado, que retoño:
porque aún tengo la vida.

Hombres necios que acusáis,Sor Juana Inés de la Cruz, s.XVII (Read by Jorge Olcina)

Hombres necios que acusáis
a la mujer sin razón,
sin ver que sois la ocasión
de lo mismo que culpáis:
si con ansia sin igual
solicitáis su desdén,
¿por qué queréis que obren bien
si la incitáis al mal?
Combatís su resistencia
y luego, con gravedad,
decís que fue liviandad
lo que hizo la diligencia.
Parecer quiere el denuedo
de vuestro parecer loco
el niño que pone el coco
y luego le tiene miedo.
Queréis, con presunción necia,
hallar a la que buscáis,
para pretendida, Thais,
y en la posesión, Lucrecia.
¿Qué humor puede ser más raro
que el que, falto de consejo,
él mismo empaña el espejo,
y siente que no esté claro?
Con el favor y desdén
tenéis condición igual,
quejándoos, si os tratan mal,
burlándoos, si os quieren bien.
Siempre tan necios andáis
que, con desigual nivel,
a una culpáis por cruel
y a otra por fácil culpáis.
¿Pues como ha de estar templada
la que vuestro amor pretende,
si la que es ingrata, ofende,
y la que es fácil, enfada?
Mas, entre el enfado y pena
que vuestro gusto refiere,
bien haya la que no os quiere
y quejaos en hora buena.
Dan vuestras amantes penas
a sus libertades alas,
y después de hacerlas malas
las queréis hallar muy buenas.
¿Cuál mayor culpa ha tenido
en una pasión errada:
la que cae de rogada,
o el que ruega de caído?
¿O cuál es más de culpar,
aunque cualquiera mal haga:
la que peca por la paga,
o el que paga por pecar?
Pues ¿para qué os espantáis
de la culpa que tenéis?
Queredlas cual las hacéis
o hacedlas cual las buscáis.
Dejad de solicitar,
y después, con más razón,
acusaréis la afición
de la que os fuere a rogar.
Bien con muchas armas fundo
que lidia vuestra arrogancia,
pues en promesa e instancia
juntáis diablo, carne y mundo.

Mario Benedetti, Táctica y estrategia (Read by Lucía Andrés Llorens)

Mi táctica es
mirarte
aprender como sos
quererte como sos

mi táctica es
hablarte
y escucharte
construir con palabras
un puente indestructible

mi táctica es
quedarme en tu recuerdo
no sé cómo ni sé
con qué pretexto
pero quedarme en vos

mi táctica es
ser franco
y saber que sos franca
y que no nos vendamos
simulacros
para que entre los dos
no haya telón
ni abismos

mi estrategia es
en cambio
más profunda y más
simple

mi estrategia es
que un día cualquiera
no sé cómo ni sé
con qué pretexto
por fin me necesites.

"Cartas filosóficas dirigidas a una dama", P. Chaadáev, en VV.AA., Rusia y Occidente, Madrid, Tecnos, 1997, p. 20. (Sent by Natalia Timoshenko)

Precisamente sobre estas ideas [más tradicionales del género humano] se basa la vida de los pueblos; sobre estas ideas crece su futuro y de ellas deriva su desarrollo moral. Si queremos tener una posición semejante a la de otros pueblos civilizados, es menester repetir de alguna forma entre nosotros toda la educación del género humano. [...]
[...] Los pueblos existen en virtud de las fuertes impresiones que los siglos pasados dejaron en sus espíritus y en virtud de sus contactos con otros pueblos. De esta manera cada individuo siente su relación con la humanidad entera. "¿Qué es la vida de un hombre -dice Cicerón- , si la memoria de los tiempos anteriores no une su presente y su pasado?".

Fahrenheit 451, Ray Bradbury. Italian version (read by Francesca paradiso)

"Offri al popolo gare che si possano vincere ricordando parole di canzoni molto popolari, o il nome delle capitali dei vari Stati dell'Unione o la quantitá di grano che lo lowa ha prodotto l'anno passato. Riempi loro i crani con dati non combustibili, imbottiscili di "fatti" al punto che non si possano piú muovere per quanto son pieni, ma sicuri d'essere "veramente ben informati". Dopo di che avranno la certezza di pensare, la sensazione del movimento, quando in realtá sono fermi come un macigno. E saranno felici, perché fatti di questo genere sono sempre gli stessi. Non dar loro niente di scivoloso e ambiguo come la filosofia o la sociologia affinché possano pescare con questi ami fatti ch'è meglio restino dove si trovano. Con ami simili pescheranno la malinconia e la tristezza. Chiunque possa far scomparire una parete TV e farla riapparire a volontá, e la maggioranza dei cittadini oggi puó farlo, e sará sempre piú felice di chiunque cerchi di regolocalcolare, misurare e chiudere i equazioni l'Universo, il quale del resto non puó esserlo se non dando all'uomo la sensazione della sua piccolezza e della sua bestialitá e un'immensa malinconia."

To have or to be?, Erich Fromm. German version (read by Francesca paradiso)

"Das Bedürfnis, zu geben und zu teilen, und die Bereitschaft, für andere Opfer zu bringen, sind unter den
Angehörigen bestimmter sozialer Berufe, wie Krankenschwestern, Ärzte, Mönche und Nonnen, immer noch zu
finden. Zwar leisten viele, wenn nicht die meisten Vertreter dieser Berufe dem Ethos des Reifens und Opferns nur
Lippendienste; dennoch steht der Charakter einer nicht unbeträchtlichen Zahl in Einklang mit den Werten, zu
denen sie sich bekennen. Viele religiöse bzw. sozialistisch oder kommunistisch orientierte Gemeinschaften, die im
Laufe der Jahrhunderte entstanden, haben die gleichen Bedürfnisse bekräftigt und zum Ausdruck gebracht. Der
Wunsch zu geben motiviert alle jene, die ohne Vergütung ihr Blut spenden; ähnlich selbstlos ist das Verhalten von
Menschen, die ihr Leben riskieren, um das Leben anderer zu retten. Die Bereitschaft zu schenken manifestiert sich
in jedem, der wirklich liebt. »Falsche Liebe«, das heißt Egoismus zu zweit, macht die Menschen noch
selbstsüchtiger (und das ist oft genug der Fall). Wahre Liebe vermehrt die Fähigkeit zu lieben und anderen etwas
zu geben. In der Liebe zu einem bestimmten Menschen liebt der wahre Liebende die ganze Welt."

Beantwortung an der Frage: Was ist Aufklärung?, Immanuel Kant. Original version in German (Read by Francesca paradiso)

Aufklärung ist der Ausgang des Menschen aus seiner selbst verschuldeten Unmündigkeit. Unmündigkeit ist das Unvermögen, sich seines Verstandes ohne Leitung eines anderen zu bedienen. Selbstverschuldet ist diese Unmündigkeit, wenn die Ursache derselben nicht am Mangel des Verstandes, sondern der Entschließung und des Muthes liegt, sich seiner ohne Leitung eines anderen zu bedienen. Sapere aude! Habe Muth dich deines eigenen Verstandes zu bedienen! ist also der Wahlspruch der Aufklärung.
Faulheit und Feigheit sind die Ursachen, warum ein so großer Theil der Menschen, nachdem sie die Natur längst von fremder Leitung frei gesprochen(naturaliter majorennes), dennoch gerne Zeitlebens unmündig bleiben; und warum es Anderen so leicht wird, sich zu deren Vormündern aufzuwerfen. Es ist so bequem, unmündig zu sein. Habe ich ein Buch, das für mich Verstand hat, einen Seelsorger, der für mich Gewissen hat, einen Arzt der für mich die Diät beurtheilt, u. s. w. so brauche ich mich ja nicht selbst zu bemühen. Ich habe nicht nöthig zu denken, wenn ich nur bezahlen kann; andere werden das verdrießliche Geschäft schon für mich übernehmen. Daß der bei weitem größte Theil der Menschen (darunter das ganze schöne Geschlecht) den Schritt zur Mündigkeit, außer dem daß er beschwerlich ist, auch für sehr gefährlich halte: dafür sorgen schon jene Vormünder, die die Oberaufsicht über sie gütigst auf sich genommen haben. Nachdem sie ihr Hausvieh zuerst dumm gemacht haben, und sorgfältig verhüteten, daß diese ruhigen Geschöpfe ja keinen Schritt außer dem Gängelwagen, darin sie sie einsperreten, wagen durften; so zeigen sie ihnen nachher die Gefahr, die ihnen drohet, wenn sie es versuchen allein zu gehen. Nun ist diese Gefahr zwar eben so groß nicht, denn sie würden durch einigemahl Fallen wohl endlich gehen lernen; allein ein Beispiel von der Art macht doch schüchtern, und schrekt gemeiniglich von allen ferneren Versuchen ab.

Victor Klemperer, 1957, 2007. LTI:  Lingua Tertii Imperii. Notizbuch eines Philologen. Reclam, Stuttgart. Pp. 19-20.(Read by Pamela Stoll-Dougall)

Selbst wenn ich, was nicht der Fall ist, die Absicht hätte, das ganze Tagebuch dieser Zeit mit all seinen Alltagserlebnissen zu veröffentlichen, würde ich ihm dieses Signum zum Titel geben. Man könnte das metaphorisch nehmen. Denn ebenso wie es üblich ist,  vom Gesicht einer Zeit, eines Landes, zu reden, genauso wird der Ausdruck einer Epoche als ihre Sprache bezeichnet. Das Dritte Reich spricht mit einer schrecklichen Einheitlichkeit aus all seinen Lebensäusserungen und Hinterlassenschaften: aus der masslosen Prahlerei seiner Prunkbauten und aus ihren Trümmern, aus dem Typ der Soldaten, der SA- und SS-Männer, die es als Idealgestalten auf immer andern und immer gleichen Plakaten fixierte, aus seinen Autobahnen und Massengräbern. Das alles ist die Sprache des Dritten Reichs, und von alledem ist natürlich auch in diesen Blätterns die Rede. Aber wenn man einen Beruf durch Jahrzehnte ausgeübt und sehr gern ausgeübt hat, dann ist man schliesslich stärker durch ihn geprägt als durch alles andere, und so war es denn buchstäblich und im unübertragen philologischen Sinn die Sprache des Dritten Reichs, woran ich mich aufs engste klammerte und was meine Balancierstange ausmachte über die Öde der zehn Fabrikstunden, die Greuel der Haussuchen, Verhaftungen, Misshandlungen, usw. usw hinweg.
    Man zitiert immer wieder Talleyrands Satz, die Sprache sei dazu da, die Gedanken des Diplomaten (oder eines schlauen und fragwürdigen Mensche überhaupt) zu verbergen. Aber genau das Gegenteil hiervon ist richtig. Was jemand willentlich verbergen will, sei es nur von andern, sei es vor sich selber, auch was er unbewusst in sich trägt: die Sprache bringt es an den Tag. Das ist wohl auch der Sinn der Sentenz: Le style c´est l´homme; die Aussagen eines Menschen mögen verlogen sein –im Stil seiner Sprache liegt sein Wesen hüllenlos offen.

Aunque yo tuviera la intención –que no es el caso- de publicar este diario con todas sus vivencias cotidianas, le daría este signo [LTI] por título. Podría tomarse esto de manera metafórica. Pues igual que es costumbre  hablar de la imagen de un tiempo, de un país, también se denomina la expresión de una época como su lenguaje.  El Tercer Imperio habla con una uniformidad espantosa desde todas sus manifestaciones vitales y desde sus huellas: desde la desmedida presunción de sus edificaciones suntuosas y desde sus ruinas, desde el tipo de soldado, los hombres de la SA y la SS, que fijaba como figuras ideales en carteles siempre diferentes y siempre iguales, desde sus autovías y sus fosas comunes.  Todo ello es el lenguaje del Tercer Imperio, y de todo ello se habla por supuesto también en estas páginas.  Pero cuando uno ha ejercitado su profesión durante decenios, y además ejercitado con gran gusto, finalmente tiene uno mayor impronta de ésta que de todo lo demás, y así fue literalmente y en el sentido filológico el lenguaje del Tercer Imperio a lo que me agarré fuertemente y lo que constituyó mi pértiga de equilibrista a lo largo del páramo de las 10 horas de fábrica, el espanto de los registros domiciliarios, detenciones, malos tratos, etc., etc.  
    A menudo se cita la frase de Talleyrand de que la lengua está para ocultar los pensamientos del diplomático (o en realidad de cualquier persona lista y cuestionable). Pero la verdad es justamente lo contrario.  Lo que uno expresamente desea ocultar, sea de los demás o de sí mismo, también cuando lo lleva dentro de modo inconsciente: el lenguaje lo saca a la luz. Es ése seguramente el sentido de la sentencia:  Le style c´est l´homme; las  expresiones de un ser humano podrán ser desmentidas – en el estilo de su lenguaje yace a la vista y desvelado su ser. (Traducción propia).

(Victor Klemperer fue profesor de Filología Francesa de la Universidad Técnica de Dresde, Alemania   (Technische Universität Dresden) y vivió y documentó el ascenso del nazismo).

Alexis Zorbás el Griego (Read by Manuel Serrano)

Τον πρωτογν%u03CEριζα στον Πειραι%u03AC. Ε%u03AFχα κατ%u03ADβει στο λιμ%u03ACνι να π%u03ACρω το βαπ%u03CCρι για την Κρ%u03AEτη. Κ%u03CCντευε να ξημερ%u03CEσει. %u0388βρεχε. Φυσο%u03CDσε δυνατ%u03AE σοροκ%u03ACδα κι %u03AD­φταναν οι πιτσιλι%u03ADς της θ%u03ACλασσας στο μικρ%u03CC καφενεδ%u03ACκι.

------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------

Ταξ%u03AFδι; Με ρ%u03CEτησε. Για πο%u03CD; με το καλ%u03CC;

Για την Κρ%u03AEτη. Γιατ%u03AF ρωτ%u03ACς;

Με πα%u03AFρνεις μαζ%u03AF σου;

--------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------

Στ%u03ADκουνταν απ%u03CC π%u03ACνω μου μαντρ%u03ACχαλος, κοκαλι%u03ACρης, και κουρ%u03ACζουμουν να σηκ%u03CEνω το κεφ%u03ACλι να του μιλ%u03CE. %u0388κλεισα τον Ντ%u03ACντε.

— Κ%u03ACτσε, του ε%u03AFπα· πα%u03AFρνεις %u03ADνα φασκ%u03CCμηλο; Κ%u03ACθισε· απ%u03AFθωσε με προσοχ%u03AE τον μπ%u03CCγο του στη διπλαν%u03AE καρ%u03ADκλα.

— Φασκ%u03CCμηλο; %u03ADκαμε περιφρονητικ%u03AC. %u0388λα εδ%u03CE, καφετζ%u03AE· %u03ADνα ρο%u03CDμι!

%u0389πιε το ρο%u03CDμι ρουφι%u03AC ρουφι%u03AC· το κρατο%u03CDσε πολλ%u03AEν %u03CEρα στο στ%u03CCμα του να το χαρε%u03AF, κι %u03ADπειτα το %u03ACφηνε αγ%u03ACλια να κα­τεβα%u03AFνει και να του ζεστα%u03AFνει τα σωθικ%u03AC. «Φιλ%u03AEδονος, συλ­λογ%u03AFστηκα, μερακλ%u03AEς...»

— Τ%u03AF δουλει%u03AC κ%u03ACνεις; τον ρ%u03CEτησα.

— %u038Cλες τις δουλει%u03ADς· του ποδαριο%u03CD, του χεριο%u03CD, του κεφα­λιο%u03CD, %u03CCλες. Αυτ%u03CC μας %u03ADλειπε τ%u03CEρα και να διαλ%u03ADγουμε.

— Πο%u03CD δο%u03CDλευες τ%u03CEρα τελευτα%u03AFα;

— Σ%u0384 %u03ADνα μεταλλε%u03AFο. Ε%u03AFμαι, να ξ%u03ADρεις, καλ%u03CCς μιναδ%u03CCρος· καταλαβα%u03AFνω απ%u03CC μ%u03ADταλλα, βρ%u03AFσκω φιλ%u03CCνια, ανο%u03AFγω γαλαρ%u03AFες, κατεβα%u03AFνω στα πηγ%u03ACδια, δε φοβο%u03CDμαι. Δο%u03CDλευα καλ%u03AC, %u03ADκανα τον %u03ACρχιεργ%u03ACτη, παρ%u03ACπονο δεν ε%u03AFχα· μα να πο%u03CD %u03CC δι%u03ACολος %u03ADβαλε την ουρ%u03AC του. Το περασμ%u03ADνο Σαββατ%u03CCβραδο %u03AEρθα στο κ%u03ADφι, και μι%u03AC και δυ%u03CC κιν%u03CE, βρ%u03AFσκω τον ιδιοχτ%u03AEτη πο%u03CD 'χε %u03ADρθει εκε%u03AF­νη τη μ%u03ADρα να μας επιθεωρ%u03AEσει και τον σπ%u03ACζω στο ξ%u03CDλο.

— Μα γιατ%u03AF; τ%u03AF σου%u0384καμε

— %u0388μενα; τ%u03AFποτα! Μα τ%u03AFποτα, σου λ%u03ADω! Πρ%u03CEτη φορ%u03AC τον %u03ADβλεπα τον %u03ACνθρωπο. Μας μο%u03AFρασε και τσιγ%u03ACρα, %u03CC κακομο%u03AFρης.

— Τ%u03CCτε λοιπ%u03CCν;

— Ου, κ%u03ACθεσαι καi ρωτ%u03ACς! %u0388τσι μου κ%u03ACπνισε, βρε αδερφ%u03AD! Απ%u03CC της μυλωνο%u03CDς τον πισιν%u03CC ζητ%u03ACς ορθογραφ%u03AFα. %u038C πισιν%u03CCς της μυλωνο%u03CDς ε%u03AFναι %u03CC νους το%u03CD ανθρ%u03CEπου.

Ε%u03AFχα διαβ%u03ACσει πολλο%u03CDς ορισμο%u03CDς του νου του ανθρ%u03CEπου· το%u03CDτος μου φ%u03ACνηκε %u03CC πιο καταπληχτικ%u03CCς, και μου %u03ACρεσε. Κο%u03AF­ταξα τον καινο%u03CDριο σ%u03CDντροφο· το πρ%u03CCσωπο του %u03AEταν γεμ%u03ACτο ζ%u03ACρες, σκαλισμ%u03ADνο, σαρακοτρυπημ%u03ADνο, σα να το %u0384χαν φ%u03ACει τα λιοβ%u03CCρια κι οι βροχ%u03ADς, %u0388να %u03ACλλο πρ%u03CCσωπο, %u03CDστερα απ%u03CC λ%u03AFγα χρ%u03CCνια, μου %u0384καμε την %u03AFδια εντ%u03CDπωση, δουλεμ%u03ADνου, δυστυχισμ%u03AD­νου ξ%u03CDλου: το πρ%u03CCσωπο του Πανα%u0390τ Ιστρ%u03ACτη.

— Και τ%u03AF %u03ADχεις στον μπ%u03CCγο; Τρ%u03CCφιμα; ρο%u03CDχα; εργαλε%u03AFα;

Ο σ%u03CDντροφ%u03CCς μου σ%u03AEκωσε τους %u03CEμους, γ%u03ADλασε.

— Πολλ%u03AC φρ%u03CCνιμος μου φα%u03AFνεσαι, ε%u03AFπε, και να με συμπαθ%u03ACς. Χ%u03ACιδεψε με τα μακρι%u03AC σκληρ%u03AC του δ%u03ACχτυλα τον μπ%u03CCγο.

— %u038Cχι, πρ%u03CCστεσε· ε%u03AFναι σαντο%u03CDρι.

— Σαντο%u03CDρι! Πα%u03AFζεις σαντο%u03CDρι;

---------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------

— Π%u03CEς σε λ%u03ADνε;

— Αλ%u03ADξη Ζορμπ%u03AC.

Lo vi por primera vez en el puerto del Pireo. Había bajado yo al puerto para tomar el barco rumbo a Creta. Era un amanecer lluvioso. Soplaba con fuerza el siroco y hasta el cafetín del puerto llegaban las salpicaduras del oleaje.

¿De viaje? –me preguntó. ¿Dónde, por ventura?

A Creta. ¿Por qué preguntas?

¿Me llevas contigo?

-------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------

Estaba de pie, frente a mí, el flaco gigantón, y me cansaba levantar la cabeza para hablar con él. Cerré el libro de Dante.

—Siéntate —le dije—. ¿Tomas una salvia? Se sentó, dejando cuidadosamente el envoltorio en una silla cercana.

—¿Salvia? —dijo con desprecio—. ¡Patrón, un ron!

Se bebió el ron a sorbitos, conservándolo un tiempo en la boca para saborearlo, dejándolo luego bajar len­tamente para que le calentara las entrañas. Hedonista, pensé, un entendido.

—¿Qué oficio tienes? —le pregunté.

—Cualquier oficio: los que exigen el uso de los pies, o de las manos, o de la cabeza, todos. ¡No faltaría sino que uno escogiera oficio!

—¿Dónde trabajabas últimamente?

—En una mina. Soy buen minero, ¿sabes? Entiendo de metales, sé hallar las vetas, abrir galerías. Bajo a los pozos sin miedo. Trabajaba bien, me desempeñaba como capataz, no podía quejarme. Pero el diablo hizo de las suyas, y echó a perder las cosas. El sábado último, por la noche, me calenté, no lo pensé dos veces y me puse en marcha; fui en busca del amo, lle­gado ese día en gira de inspección, y le di una paliza.

—¿Una paliza? ¿Por qué? ¿Qué te había hecho?

—¿A mí? ¡Nada! ¡Absolutamente nada, te lo ase­guro! Era la primera vez que yo veía a ese tipo. Hasta nos había obsequiado con cigarrillos, el pobre.

—¿Y entonces?— ¡Oh, mira que eres preguntón! Me dio por ahí. Tú conoces la historia de la molinera, ¿no es cierto? ¡Pues bien! ¿Acaso el trasero de la molinera sabe ortografía? Ahí tienes, el trasero de la molinera es la razón hu­mana.

Yo había leído muchas definiciones de la razón hu­mana. Ninguna me causó mayor estupor que ésta Me gustó. Miré a mi nuevo compañero con vivísimo interés. Tenía el rostro cubierto de arrugas, carcomido, romo como si se lo hubieran roído las borrascas y las lluvias Otro rostro, algunos años más tarde, me produjo la misma impresión y me pareció, también, tallado en dolorosa madera: el de Panait Istrati

— ¿Qué llevas en ese envoltorio? ¿Víveres? ¿Ropas'? ¿Herramientas?

Mi compañero se encogió de hombros, riéndose.

— Mira, me pareces un hombre razonable, dijo, y me caes bien. Acarició el envoltorio con sus largos y duros dedos.

— Nada de eso — agregó —. Es un santuri.

— ¿Un santuri? ¿Tocas el santuri?

¿Cómo te llamas?

Alexis Zorbás.

Faculty of Arts


Universidad de Alicante
Carretera de San Vicente del Raspeig s/n
03690 San Vicente del Raspeig
Alicante (Spain)
E-mail: facu.lletres@ua.es

Tel: (+34) 96 590 3448

Fax: (+34) 96 590 3449

Twitter: https://twitter.com/LletresUA

Facebook: https://www.facebook.com/lletresua

For further information: informacio@ua.es, and for enquiries on this web server: webmaster@ua.es

Carretera San Vicente del Raspeig s/n - 03690 San Vicente del Raspeig - Alicante - Tel. 96 590 3400 - Fax 96 590 3464